La batalla del amor en este mundo

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. 1 Juan 3:1 (RV1960)

Cambiador del Mundo: Con tristeza podemos observar cómo el mundo intenta cada día ridiculizar el significado verdadero del amor de Dios que es ágape, lo que significa el que lo da todo a cambio de nada. El amor de Dios es ejemplificado con el sacrificio de Cristo en la cruz, siendo El inocente cargó con el pecado del mundo y murió derramando Su sangre para el perdón de toda la humanidad y después resucitó de los muertos para darnos vida eterna. La Biblia nos enseña que en los últimos tiempos las personas serían amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, sin temperamento, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, presumidos, y amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero la negarán en su modo de actuar (2 Timoteo 3:1-7). Ese es el perfil que tienen las personas que le han dado la espalda a Dios y han rechazado el gran amor de nuestro Señor Jesucristo, y peor aún hacen sentir ridículos a todos aquellos que predican de ese amor y viven de acuerdo a él, negándose a sí mismos y dando por basura todas las falsas riquezas temporales de este mundo y porque estos siervos de Dios un día decidieron amar a Jesús, tomar su cruz y seguirle (Lucas 9:23-27). *Por lo tanto los que somos hijos de Dios porque hemos recibido a Jesús como nuestro Señor y Salvador, sigamos mostrando el amor a nuestro prójimo y predicando las buenas nuevas del Evangelio, aunque el mundo se oponga y trate de detenernos, porque más fuerte es el que está en nosotros que aquel que viene en contra (1 Juan 4:4). Hoy es tu día de salvación, pídele que también sea tu esperanza de gloria y tu victoria que cambia el mundo (Romanos 10:8-13, Colosenses 1:27, 1 Corintios 15:10, 57). Aleluya.

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