El costo de ser discípulo

Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado. Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; más el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Mateo 8:18-20 (RVR1960)

Cambiador del Mundo: Cuando uno se entrega a Jesús y quiere ser Su discípulo, comienza a entender lo que significa crucificar el Yo, dejarlo todo por el Señor, y seguirlo hasta el último día de nuestra vida aquí en la tierra. Jesucristo le contestó a una persona que se acercó a Él, que aún las zorras tienen guaridas y las aves nidos, más el Hijo del Hombre que es precisamente Jesús, no tenía lugar donde recostar Su cabeza. Debiendo nosotros entender que Su prioridad en esta vida, no fue Su fama, comodidades, ni mucho menos aspirar a las riquezas de este mundo. Cuando Jesús vino a la tierra tuvo unos padres que no eran famosos, ni tenían recursos, y de hecho El nació en un establo y fue puesto en un pesebre y no tuvo ni las comodidades básicas que un hijo puede tener cuando nace. Tampoco fue reconocido como el Mesías, salvo los tres hombres sabios y algunos humildes pastores, nadie más vino a darle gloria. *Todo aquel que se entregue a Cristo, tiene que decidir, cuáles serán sus tesoros, los de esta tierra o los que promete la Palabra de Dios la Santa Biblia, porque donde esté nuestro tesoro ahí estará nuestro corazón (Mateo 6:19-21). Cristo te ama y quiere que tú te entregues a Él y seas Su discípulo y hoy es el día para eso (Romanos 10:8-13). Cristo en nosotros nuestra esperanza de gloria y nuestra victoria que por Su amor y gracia nos permite predicar el Evangelio para cambiar el mundo (Colosenses 1:26-27, 1 Corintios 15:10, 57, Mateo 28:19-20, Juan 15:12-13). Aleluya.

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