Carrie Underwood

La carrera de Carrie Underwood es un auténtico sueño. Es una singular combinación de talento, espíritu de trabajo y chica normal. Se convirtió en un fenómeno nacional a los ojos de millones de espectadores adolescentes al ganar el American Idol. Todos cayeron rendidos ante su talento vocal y su personalidad. Después, escaló con éxito los peldaños del mundo del entretenimiento hasta convertirse en una de las artistas más destacadas de su generación.

Es una estrella con rostro humano. La prensa, los fans y sus compañeros afirman que debajo de los trajes de princesa sigue latiendo el corazón de una soñadora y su forma de encajar la fama y el éxito le han otorgado un mérito especial.

Y los éxitos no han sido pocos. Con sólo dos álbumes en su haber, Carrie ha forjado una carrera que sería el trabajo de toda una vida para muchos artistas. La profundidad y variedad de su trabajo quedan reflejados en canciones como “Jesus, Take The Wheel”, “Before He Cheats”, “So Small”, “All-American Girl”, “Last Name” y “Just A Dream”, entre otras, que ya forma parte de la cultura musical de nuevo milenio. Ha superado la marca de 11 millones de CDs vendidos y se ha convertido en la primera artista de country que coloca diez singles en el nº1 en sus dos primeros álbumes. Ha sido proclamada dos veces ACM Entertainer of the Year, la séptima mujer en la historia del programa que consigue esa corona y la primera en la historia que gana el galardón más de una vez. Ha sido elegida Mejor Vocalista Femenina del Año AMC y CMA durante tres años consecutivos, y su lista de galardones incluyen cinco CMA y diez ACM, así como cinco Grammy y otros como el People’s Choice, Billboard, los American Music Awards, Teen Choice, CMT y muchos más. Ha sido escogida en dos ocasiones copresentadora de los Premios CMA, y fue la artista femenina de country que más vendió en 2008. Más de 1,2 millones de personas vieron su gira, titulada “Carnival Ride Tour”.

 

 

Entre los galardones más queridos de Carrie está su ingreso en el Grand Ole Opry. A pesar de todos sus premios, sus viajes de Nueva York a Los Ángeles, los programas y las portadas de revistas, sigue siendo absolutamente fiel a la música country. Le invitaron a reunirse con Randy Travis, uno de sus ídolo, llevando la canción “I Told You So” al nº1 de las listas en 2009, y Garth Brooks presentó su ingreso.

“El premio de ingreso que me dieron es como si me dijeran: ‘Ahora eres parte de la familia'”, afirma Carrie. “Significa mucho para mí porque es el alma de la música country, el lugar sagrado, el club superelitista que dice cuánto amas esta música”.

Su pasión por la música queda patente en Play On, su tercer álbum, donde se convierte en una artista madura que domina su extraordinaria destreza vocal, y donde alcanza un registro más amplio tanto en la música como en las letras. Además, ha coescrito siete de las 13 canciones del CD lo que la convierte en una letrista dotada de gran profundidad. Al dar rienda suelta a su creatividad, ha permitido a sus fans disfrutar de un aspecto más íntimo de la artista y persona que es Carrie.

La cantante afirma: “Al escribir las letras, me da la impresión de que los que me escuchan comprenden mejor quién soy. Al oír algunas cosas se dirán que hay sinceridad, que hay sentimientos, porque yo las he escrito y provienen de lo más hondo de mi corazón. Creo que después de Play On, la gente me conocerá mejor”.

Las letras de Carrie ya le han valido dos premios de BMI, la sociedad de derechos de autor, por “All-American Girl” y “So Small”, y Play On le ha servido para cristalizar ese talento. El primer single que salió del álbum Play On fue “Cowboy Casanova”, que Carrie coescribió con Mike Elizondo y Brett James. La canción, que habla de mirar a “una serpiente de ojos azules”, llegó al Top 10 en tan sólo cuatro semanas.

De hecho, la mayor parte del álbum hace referencia a los altibajos del año, a los buenos y los malos en el mundo masculino. Las canciones van de “This Time” y “Mama’s Song”, dos muestras de lo mejor que el amor puede ofrecer, a “Undo It” y “Songs Like This”, que retrata las relaciones que salen mal, y de “Look At Me”, que cuenta con la colaboración vocal de Vince Gill y trata de la extraordinaria sensación que conlleva enamorarse, a “What Can I Say”, una canción de arrepentimiento con la participación de Sons of Sylvia. Uno de los mejores momentos vocales es “Someday When I Stop Loving You”, una incursión en la tristeza tras una relación fracasada exquisitamente cantada.

Carrie utiliza sus experiencias para dotar de autenticidad sus canciones. Afirma: “He visto muchas cosas en el mundo de las citas y no tiene una dimensión única, en la que siempre estoy enamorada u odio a los hombres todo el tiempo. He visto todos los matices, por propia experiencia y por la de mis amigos. He visto a muchos hombres, y creo que estas canciones reflejan lo que significa ser una mujer.”

Pero Play On ofrece mucho más. El corte del título es un llamamiento a la persistencia a pesar de los obstáculos, cantado con la pasión que caracteriza el trabajo de Carrie. “Temporary Home”, escrita por Carrie con Zac Maloy y Luke Laird, es uno de los mejores himnos a la esperanza trasladados a un CD, ya que Carrie cuenta la historia de un chico en un hogar de acogida, de una madre joven en crisis y de un hombre enfrentado a su propia mortalidad.

Teniendo en cuenta la renovada influencia de Carrie en las causas humanitarias y benéficas, “Change” es una de las piedras angulares del álbum.

“Este mundo es tan grande que puede romperte el corazón”, dice. “Hay tantísimos problemas… ¿Qué puedes hacer? ¿Por dónde empiezas? Lo cierto es que todos los días se presentan oportunidades, y puedes marcar la diferencia con muchas de las cosas que hay alrededor de ti. A veces es la cosa más pequeña, como la persona en esta canción que sólo tenía 36 centavos. Así que estoy deseando sacarle provecho a esta canción”.

Por la variedad de los temas que aborda, por las vías musicales que explora, Play On es un álbum que dejará huella por su energía, su canto a la vida, y por ser un punto de inflexión en la carrera artística de Carrie.

Carrie lo reconoce: “Está claro que se trata de un disco más maduro si se tiene en cuenta el tema de ciertas canciones. Pero todavía soy lo bastante joven para hacer cosas alegres y divertidas. Es cierto que ahora tengo más confianza en mi forma de escribir, en mi capacidad para abrirme un poco más”.

Por lo que sabemos, los detalles de los primeros años de Carrie son de dominio público. Creció en Checotah, Oklahoma, “jugando en caminos de barro, subiéndome a los árboles, y por supuesto cantando”, algo que hacía en la iglesia, en los musicales del colegio y en los concursos de nuevos talentos. Asistió a la Northeastern State University de Tahlequah, Oklahoma, donde se graduó en periodismo de televisión con el fin de tener una formación práctica. Pero sus compañeras en la hermandad Sigma Sigma Sigma le instaron a cantar en público. Logró superar su timidez para cantar en un programa estilo Branson que abarcaba canto, baile y comedia. Carrie apunta: “Allí fue donde aprendí lo que significa estar delante del público”. Durante su último año, se enteró que había audiciones para American Idol, y desde entonces el público norteamericano ha disfrutado de la magia que transmite esta artista.

Carrie está muy agradecida por la educación que recibió ya que le ha ayudado a mantener los pies en el suelo cuando su carrera y su vida tomaron un rumbo totalmente diferente. Visita a su familia y amigos en Checotah siempre que puede y ha creado una fundación llamada C.A.T.S. – Checotah Animal, Town, and School Foundation para canalizar sus obras benéficas hacia su ciudad.

“Había llegado el momento de empezar a hacer algo por los demás”, afirma. Y añade: “He tenido tantísima suerte en los últimos cinco años que era el momento de devolver algo”.

Y devolver algo de lo recibido se ha convertido en una parte muy importante de su vida. Ha viajado a África con American Idol’s Idol Gives Back y ha visitado a las tropas en Oriente Medio. Para ella la piedra angular de su legado es ese espíritu de generosidad. Trabaja para que su arte tenga sentido, para que dure, pero también quiere que esa búsqueda abarque un contexto más amplio.

“Todo el mundo puede hacer algo, contribuir en algo”, dice. Y añade: “Me gustaría que cuando la gente me recuerde diga: ‘Hizo algo por mejorar el mundo’. Todos podemos hacer ese tipo de cosas, y creo que te surgen oportunidades de hacer el bien, tienes la obligación de hacerlo”.

Ese compromiso con los demás, al igual que sus logros como artista, han convertido a Carrie en sinónimo de todo lo bueno que tiene la música moderna. Con Play On ha dado otro paso de gigante en su vida y en su carrera.

 

Fuente: www.lahiguera.net

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