El temor del Señor es el principio de la sabiduría

El temor del Señor es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.

Proverbios 1:7 (LBLA)

Cambiador del Mundo: A lo largo de todo el libro de Proverbios se hace mucho énfasis de que toda persona tiene que buscar la sabiduría del Altísimo, porque ésta es el principio para que un cristiano pueda honrar y respetar el Nombre de Dios. Este temor que señala la Biblia no es de miedo sino como dijimos, de amor y de honra, con una voluntad que en verdad quiera agradar en todo a Dios, y por esa razón decide ponerse en las manos de su Creador. Pero los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza, y muchos de nosotros somos fieles testigos de todo eso, porque antes de ser cristianos nacidos de nuevo, también nosotros pensábamos, hablábamos y actuábamos con insensatez, porque era lo único que sabíamos hacer. Gracias a Dios por Cristo que vino a la tierra a dar Su vida por amor de todos, para que aquellos que crean en Su Nombre, no se pierdan, sean salvos y tengan vida eterna. Nosotros tenemos que dar testimonio como hijos de Dios y estar llenos de Su Palabra porque eso abrirá muchas puertas de bendición que antes no conocíamos y mucho menos entendíamos y también cerrará muchas puertas de maldición, que tampoco conocíamos ni evitábamos, porque antes de conocer a Jesús íntimamente y entregarnos a Él, hasta hacerlo nuestro Rey y Señor, nos dejábamos dirigir por todas las enseñanzas torcidas de este mundo y fue un verdadero milagro que un día decidiéramos recibir a Jesús en nuestro corazón, porque muchos de nosotros andábamos endurecidos y sumamente lejos de Su voluntad y lo peor de todo, que hasta nos sentíamos buenos y dignos de ir al cielo cuando muriéramos. Así que gracias a Dios por Cristo, porque en El hallamos el perdón de nuestros pecados y vida eterna y en El estamos seguros, porque ahora dependemos totalmente de Su amor, gracia, esperanza y misericordia, porque Él es en nosotros nuestra victoria y con El vamos a cambiar el mundo (1 Corintios 15:57, Colosenses 1:26-27, Romanos 10:8-13). Aleluya.

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