Jesús y Su misericordia

Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia.
Mateo 5:7 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Nuestro Señor Jesucristo es el mejor testimonio de amor y misericordia hacia toda la humanidad, pues dio Su vida para pagar el precio de todos los pecados del mundo y para que todo aquel que crea en Su Nombre, sea perdonado y reciba vida eterna (Juan 3:16). Una de las cualidades que debemos de tener como verdaderos cristianos nacidos de nuevo, es el ser misericordiosos como lo es Jesús con nosotros. La misericordia es la disposición de tener compasión de los sufrimientos ajenos y por supuesto derramar nuestra vida con amor hacia el necesitado, especialmente tratándose de actitudes donde hay que perdonar y también reconciliar. Para que todo esto sea vida en nosotros, es necesario que reconozcamos que todos tenemos el mismo potencial de fallar, lastimar y pecar y así como Cristo derramó en nosotros Su misericordia, Él está esperando que nosotros llevemos en nuestro corazón este mismo sentimiento con los demás. Nuestro cristianismo debe de brillar precisamente en ser misericordiosos en medio de una generación que está viviendo en tinieblas por causa de no conocer a Dios, ni a Su Hijo Jesucristo. Es necesario que como hijos de Dios prediquemos precisamente de la misericordia que Jesús quiere otorgar a todo aquel que se arrepienta de corazón. *En la Biblia tenemos la promesa de que nos acerquemos pues confiadamente al Trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro (Hebreos 4:16). Cristo nos ama de una manera inigualable porque no hay mayor amor que uno ponga su vida por sus amigos (Juan 15:13). Por lo tanto hoy es el día si aún no lo has hecho, de recibir por la misericordia de Dios, a Jesús en tu corazón para ser perdonado y tener vida eterna (Romanos 10:8-13). Cristo en nosotros nuestra esperanza de gloria y nuestra victoria que por Su gracia nos permite predicar para cambiar el mundo (Colosenses 1:26-27, 1 Corintios 15:10, 57, Mateo 28:19-20). Aleluya.

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