Levántate y anda

¿Hasta cuándo, perezoso, estarás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de dormir, un poco de dormitar, un poco de cruzar las manos para descansar, y vendrá como vagabundo tu pobreza, y tu necesidad como un hombre armado.
Proverbios 6:9-11 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Enfoquémonos hoy en la pereza espiritual que domina a la persona que no conoce a Jesús y por lo tanto no tiene una visión eterna de cuál es el propósito para el cual vive, y se dedica a pasar su existencia subsistiendo e inventando fórmulas de mucho éxito con poco esfuerzo y toda clase de estrategias que ofrece este mundo a las que después de que se convirtieren se dan cuenta de que eran torpes y hasta ridículas. Porque cuando nacemos de nuevo en Cristo, y nuestra vida gira 180º, nos percatamos de que nada de lo que antes hacíamos nos podía dar la paz, descanso y bendiciones que ahora disfrutamos en los brazos del Señor. La verdadera prosperidad no se trata ni siquiera de economía, sino de estar caminando por el camino angosto que nos lleva de vuelta a los cielos a la casa Celestial de nuestro Padre y por supuesto cuando partamos de esta vida, nada nos llevaremos. Entonces el mayor desafío para cualquier persona es hoy levantarse, tomar su cruz y seguir a Jesús, negándose a sí mismo, y rindiendo su vida y sus planes al propósito eterno de nuestro Creador (Lucas 9:23-26). Nunca es tarde para despertar de nuestra pereza espiritual y comenzar a caminar de regreso a Dios, porque la gracia, el amor, la misericordia y el Espíritu Santo serán dados a todos aquellos que clamen a Dios por un nuevo caminar conforme a la Palabra. Podrán venir pruebas, desafíos, tristezas, pero debemos de saber que Dios peleará con y por nosotros nuestras batallas y nuestra victoria está asegurada porque es la vida misma de Cristo reinando en nuestro corazón. Cristo en nosotros la esperanza de gloria que nos da la victoria para cambiar el mundo y hacer discípulos para el Reino de los Cielos. (Colosenses 1:26-27, 1 Corintios 15:10, Mateo 28:19-20). Aleluya.

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